La cabeza de Vanessa dio mil vueltas mientras asimilaba las palabras de su marido, una parte de ella estaba feliz con la situación, Ella misma le había llamado a Zac para que la sacara de ahí, y El lo había hecho…
Estaba segura que al cruzar aquella puerta de caoba todo estaría perdido con Alexander, pero eso no le importaba, estaba harta de su vida, de tener que recordar a su esposo cuando dormía con su amante, harta de tener que sonreír cuando en verdad necesitaba llorar
-Esta es su casa ahora Efron, por favor vete-
Zac no respondió nada, al contrario relajo su cuerpo sobre el marco de la puerta esperando una respuesta de Vanessa
-Alex… creo que, yo debería irme, necesito un espacio para pensar bien lo que quiero, esta vez sin lastimar a nadie…- Y se equivocaba, Vanessa no podía tomar una decisión sin herir a alguno de ellos dos, la única opción era alejándose de ambos, pero eso; eso jamás lo haría…
-Haz lo que quieras- Contesto con rabia el rubio ocultando sus ojos llorosos
-Perdón- Lo observo esperando por respuesta su mirada, pero fue en vano, se dio media vuelta y entro a la habitación, recogió un poco de ropa y neceseres, no necesitaba mucho ya que aun guardaba pertenencias en su antigua casa, cuando alfin todo estuvo listo se paro frente a El…- Lo de esta mañana no fue fácil, permíteme un espacio para poder perdonarte-
-Perdonarme…- Repitió irónico- La única persona que tiene que pedir perdón aquí eres tú.
Zac asombrado por las acertadas palabras de quien antes había sido su mejor amigo carraspeo la garganta…
-Vámonos Vanessa-
-Adiós-
Alex se quedo en medio de la habitación sin decir nada, estaba en shock, jamás había cruzado por su mente la idea de sentir lo que Zac había pasado el dia que Vanessa lo había abandonado, resignado cerró la puerta tras ellos.
No cabe duda de que todo se paga en esta vida, pensó Alexander
-Eso es algo que deberías saber Vanessa Hudgens- Dijo entre dientes con los ojos aun cerrados...
Las lágrimas se apoderaron de los ojos de la mujer morena cuando los recuerdos la invadieron al volver a casa, Zac dejo las valijas en la estancia y se cruzo de brazos…
-Bienvenida a tu hogar-
Ella corrió a su lado y lo abrazo como nunca, sintió su cuerpo tan cercas como muchas otras veces, pero esta vez Zac la llenaba de calor, un calor que le emanaba ternura, protección, amor…
Levanto su mirada para encontrarse con la de El, cuando sus labios estaban a varios centímetros Zac la detuvo tomándola por la barbilla
-Vanessa hay algo que tengo que decirte-
-Dime- Dijo frenética, emocionada
-El hecho de que te haya traído a casa, no quiere decir que todo será como antes…-
-No te preocupes, yo me encargare de recuperarte-
El la miro aséptico, había escuchado muchas veces esas palabras de los labios de Vanessa que en ese momento le causaba gracia…
-Suerte.- Sonrió con dolor, a pesar de querer hacerse el fuerte le era casi imposible si la tenía tan cercas- No permitiré que estés sola en esta casa tan grande, no te preocupes por la compañía…
Vanessa estaba alegre, cada idea que pronunciaba su marido le parecía perfecta
-Iré por algunas cosas, sirve que tienes tiempo para instalarte de nuevo-
-Si- Afirmo desde el lumbral de las escaleras entusiasmada, como toda una niña
Cuando termino de acomodar sus cosas, se adentro en su cocina, no había mucho solo latas y botellas de agua, lo suficiente para preparar la cena y sorprender a su marido con los recuerdos que eso les traería…
Acomodo un par de cojines alrededor de la mesita de la sala, y velas rojas sobre ella…
Exhausta se recostó por un momento en el sofá, cuando escucho las llaves alrededor de la puerta, se incorporo y se acomodo el cabello.
Sus ojos se abrieron cual platos cuando diviso a tres personas en vez de una, no pudo evitar pensar lo peor cuando Zac entro con una pequeña de inconfundibles cuatro años en brazos y una mujer tomada de su mano al lado…
-Hola- Saludo la mujer rubia amablemente
-Hola…- Contesto fuera de lugar
-Te presento Vanessa; Ella es Amanda mi novia, y esta princesita traviesa se hace llamar Mandy- Termino mientras le hacía mimos a la niña
-Mi papi!- Grito alegre Mandy
-Mu… cho. guss… to-
-El placer es mío Vanessa, es un gusto conocer al fin a la prima de Zac-