miércoles, 27 de octubre de 2010

Alexander suspiro hondo armándose de valor



-Tienes todo el derecho a negarte a mi propuesta pues se que acabas de pasar por un momento difícil y se puede decir que aun no sales de él, pero, estoy seguro de que te amo y quiero proponerte que te cases conmigo, no una boda despampanante como la de Zac pero si una llena de amor, claro, en cuanto se termine tu divorcio y seas libre de nuevo…



Ella solo parpadeo dos veces, estaba atónita.

-Alexander…-

-No me tienes que responder ahora, te comprendo-

-Te amo-



El beso sus ojos, su nariz, sus mejillas, en realidad valía la pena sacrificar una amistad de años por solo una razón, la tenía a ella y eso le bastaba para ignorar todas las habladurías que se escuchaban sobre ellos dos.

Cuando al fin llego a su boca, la beso como nunca, Vanessa hecho su cabeza hacia atrás mientras perdía sus manos en el cabello castaño que tanto adoraba, lentamente su mano transcurrió el camino desde su cuello hasta su abdomen deteniéndose en su pecho…



Ella se sobresalto cuando Alexander la acariciaba, el rostro de su ex esposo se apareció de la nada en su cabeza.

-Te lastime?- Dijo mirando su mano, discretamente abrió su palma y la retiro del cuerpo de Vanessa

-No, necesito agua-

Le dio un pico en los labios y huyo de la situación.

En la cocina se recargo en la mesa, bebió el agua como si esta borrara cada recuerdo de su vida con Zac, había sido un gran error el llamarle ese día por la tarde y apenas se había percatado de ello.

-Listo hermosa?- Inquieto Alexander con el torso descubierto

-Si- Se acerco a él y recorrió su abdomen con sus palmas- Eres tan sexy-

-Y puedo llegar a serlo mucho más-

-Ah sí?-

No contesto a su pregunta y la invadió de caricias y besos, al final enrosco las piernas de ella en sus caderas concluyendo lo que habían comenzado…



-Buenos días bella durmiente- La despertó con un beso en la mejilla y una bandeja llena de comida en las manos- Hoy es el gran día-

-Hm?- Rezongo mientras estiraba sus brazos- Que hora es?-

-Son las diez- Contesto con una sonrisa divertida

-Cielos! El tribunal!-

-Así es, hoy se termina todo, al fin serás libre y solo para mí-

Al fin serás libre…

Después de un silencio ella se atrevió a hablar

-Me iré un poco más temprano- Alexander la miro esperando a que prosiguiera- Y quiero ir sola-

-Es tu decisión- Bufo

-Amor no quiero que te enojes solo iré a la casa de Starla, ella me cito ahí-

-Y tú que vinculo tienes con Starla?-

-Ninguno, quiere hablar conmigo antes de reencontrarme con su hijo, tiene algo de malo?-

-Por supuesto que no- Ironizo- Solo quiere darte lastima Vanessa, quiere que no firmes ese maldito papel!-

-Estas demasiado irritante Alexander, me iré a bañar- Esquivo enfadada el desayuno que él le había ofrecido y se alejo de ahí

Se aliso el cabello ocultando las ondas juveniles que tanto adoraba su ex esposo, y se maquillo como le gustaba a Alexander, cuando su novio vio su ropa solo torció el gesto y se alejo para no verla más, el hecho de que estuviera a escasas horas de reencontrarse con quien antes había sido su mejor amigo le revolvía el estomago de celos e inseguridades.



-Quieres que te lleve?- Le dijo desde el marco de la puerta jugueteando con un par de llaves en sus manos

-Como quieras- Se aplico perfume y tomo su bolso



El camino hasta la casa de los Efron fue silencioso, Vanessa trataba de tomar valor al cruzar de nuevo esa puerta, que querría hablar Starla con ella? Siempre había sido una persona amable y agradable pero, Zac era su adoración y en cambio ella solo le había hecho daño…



-Hasta aquí llego yo- Dijo dos casas atrás- Seria descortés que te llevara hasta la puerta-

-Sí, lo sé-

-Suerte-

-Gracias-



Cuando se iba a bajar el la tomo del brazo y la beso



-Te amo-



Ella sonrió y apretó los ojos mientras caminaba, con un dedo tembloroso llamo a la puerta



Una señora de irreconocibles 60 años le abrió.



-Vanessa! Mi cielo que gusto verte de nuevo!

-Starla… El gusto es mío- Contesto correspondiendo su efusivo abrazo

-Pasa cariño, pasa, esta aun es como tu casa-



Insegura entro a la casa y se sentó en el sillón que su ex suegra le señalaba, aquel sillón rojo sangre testigo de tantas noticias, pensó, sentados ahí en el mismo lugar ella y Zac les habían informado a los Señores Efron de su compromiso 5 años antes, y solo unos meses atrás el rompimiento de este...



-Quieres algo de tomar?-

-Sí, gracias- Acepto saliendo de aquel transe que tan solo un objeto le había provocado, ahora tenía miedo, miedo a como reaccionaria al verlo a el

-Aquí tienes cariño- Le entrego un vaso con limonada peligrosamente lleno

-Gracias Starla, la verdad eres demasiado amable-

-Solo como lo mereces Vanessa, aun eres mi nuera y seguirás recibiendo el mismo trato hasta que firmes ese papel- Se detuvo y prosiguió- Y precisamente por eso te cite-

-A mi?-

-No, al refresco que tienes en tus manos- Ironizo Zac desde el lumbral de las escaleras, sonriente



Las mujeres que yacían sentadas soltaron una pequeña risita, Starla sonrió apenada, sus manos apretaron mas aquel vaso mientras se tensaba su espalda de un estirón.



-Discúlpalo, hoy amaneció un poco voluble-

-No es un día bueno para nadie- Rezongo ella

-Me imagino que tampoco lo es para Alex, debe estar muriéndose de celos al que estés tu aquí- Continuo con el mismo tono acercándose donde ellas

-Está preocupado-

-Bueno, al menos recibe media cucharada de su propio chocolate-

-Basta hijo-

-No se preocupe señora- Dijo Vanessa con el rostro abajo, el tono que había utilizado Zac la hacía sentir fuera de lugar, como una basura…

-Como que no me preocupe?, tienen alguna idea de lo que están por hacer?-

-Si- Contestaron los dos al unisonó

-No cabe duda que son apenas unos jóvenes, ahora entiendo porque David se oponía a su matrimonio- Vanessa la miro asombrada, ella no sabía el desapruebo de su ex suegro ante su unión- ninguno de ustedes dos tenían consentimiento de ello, el se oponía porque temía que las cosas terminaran así, eran demasiado chicos aun ni si quiera terminaban sus estudios, pero yo, lo hice entender que en verdad se amaban y que les diera un poco de confianza- En los ojos azules mar de Starla comenzaron a saltar olas de lagrimas- Me defraudaron muchachos, aposte todo por ustedes…

-Madre, un matrimonio es cosa de dos, la decisión ya está tomada-

-Tenía la esperanza de que no fuera así-

-No hay marcha atrás-



El la miro dudando, como esperando una respuesta positiva de ella…



-Zac tiene razón, todo está decidido-



Las facciones del muchacho se endurecieron, había tratado de ser el mismo chico alegre y bromista que todos conocían, pero la situación que vivía se lo impedía.



-Ayer di una vuelta por su casa, aun hay muchas cosas tuyas ahí Vanessa-

-Ella vivirá ahí madre, no tiene ningún apuro en desalojarla-

-Ya hablamos sobre esto Zac-

-En que acordaron?-

-Venderemos la casa y repartiremos el dinero en dos partes iguales- Contesto ella antes de que Zachary lo hiciera



Starla se puso de pie, recordando la emoción de amueblar la casa de su hijo y de su esposa años atrás



-Y los muebles?-



Ambos se miraron por un segundo



-Yo no tengo ningún interés en ellos- Contesto él, cabizbajo

-Vere que hacer con ellos- Respondió Vanessa

-Bueno, es todo los dejare hablar a solas, Zac tiene que informarte algo,- Se rindió la señora al ver que no podía hacer nada con ellos- fue un placer verte de nuevo Vanessa-

-Igualmente Starla- Se levanto a despedirla pero ella la detuvo

-Donde quedo la confianza?- Sonrio sentimental, mientras subía las escaleras



Después de varios segundos ella lo miro esperando que hablara, el solo miraba hacia el suelo con sus codos recargados reflexivamente en sus rodillas.

lunes, 25 de octubre de 2010

cap 1

Querida Vanessa:

Ayer recibí el recado de tu abogado donde me invitaba a enumerar los
bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de
nuestro vínculo matrimonial.

A continuación te escribo dicha lista, para que puedas solicitar la
certificación al Notario y tener listos todos los escritos antes
de nuestro encuentro frente al tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado
con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me
gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.

Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al
teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y
estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:
- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por
primera vez en la oficina.
- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una
mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
- La mancha de rímel que dejaste en mi almohada la noche que por fin
dormimos juntos.
- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de
pecas que brillaba en tu pecho.
- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con
maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de
honor.
- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu cabello oscuro durante nuestra luna
de miel en la playa.
- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y
tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando
en ti).

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:
- Los silencios.
- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era
la rutina.
- El sabor acre de los insultos y reproches.
- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para
descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor
extraño en tu ropa.
- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en
el baño a hablar por teléfono con él.
- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu
ingle.
- David y Alexia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que
nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido
durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc.) solo comunicarte que
puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... Objetos.

Por último, recordarte el número de teléfono de mi abogado 1674516 para
que tu defensor pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el
escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente, Zac.



Con un apretón de ojos trato impedir el paso de las lagrimas por su rostro, por primera vez en los últimos casi 7 meses se sintió cobarde, cobarde por lo que le había hecho a aquel pobre hombre que lo único que hacía era amarla con todas las fuerzas que su alma y corazón le permitían.



Unos fuertes brazos rodeando su cintura la hicieron volver al presente.



-Que te ha escrito?-

-Solo quería repartir los bienes, me lo ha dejado todo- Las comisuras de sus labios se alzaron lentamente, utilizando como mascara su sonrisa

-Eso está muy bien! Yo creí que Efron se pondría bravo en ese sentido-

-Ya veo que no-

El la miro fijamente, era casi estúpido no percatarse que la morena que tenia justo al frente no estaba bien, trato de comprenderla pero los celos le removieron algo por dentro. Tan mal se sentía Zac cada vez que notaba algo extraño en Vanessa?.





-Quieres salir a tomar algo?, iré a visitar a mi hermana y podemos llegar de pasada…-

-No me siento bien amor, aun así te lo agradezco- Levanto su mirada y le sonrió sinceramente

-Está bien, no te preocupes cariño-

-Igual me saludas a Kelsi de mi parte, por favor-

-Claro que sí. Te amo, nos vemos luego- Beso su frente y la abrazo

-Yo también te amo Alex-

Alexander. Era un hombre realmente apuesto, sus ojos como la miel resaltaban de su piel bronceada y hacían juego con los mechones de cabello castaño que caían por su frente, su cuerpo era mortal pero nada a comparación de su bella sonrisa.

Vanessa lo conocía desde hace siete años atrás, pero nunca le había provocado ese sentimiento de deseo y amor a la vez que ahora sentía con solo verlo, Alexander no pasaba de ser el mejor amigo de Zachary Efron y nada mas...

Gotas saladas corrieron por sus mejillas, ahora que se encontraba sola no le hacían falta las mascaras y falsedades con las que últimamente vivía, pero, que mas podía hacer si se sentía tan culpable como lo merecía?



El teléfono le pareció una buena opción, al fin y al cabo, él le había dado la opción de llamarle no?, lo tomo de aquella mesita y marco el número tan familiar antes de que pudiera arrepentirse....


-Vanessa?- Contesto después de varios segundos

-Sí, Hola-

-Te llego mi recado?- Pregunto con voz ajetreada mientras ordenaba unos papeles

-Precisamente por eso te llamaba, se me hace injusto lo que estas asiendo…-

-A que te refieres? A que te lo dejo todo?-

-Si-

-Es lo más prudente que puedo hacer Vanessa, disculpa mis palabras, pero no quiero nada que me recuerde a ti-

-Zac…-

-No es ningún reproche, pero creo que todo eso te pertenece-

-No estoy de acuerdo-

-Creo que puedo sobrevivir con ello, lo hice por más de siete años, con la excepción de que antes para mí darte el gusto era un placer, ahora no tengo porque lidiar con eso-

-Fue un error llamarte- Dijo después de varios segundos con la voz quebrada

-Porque lo dices? Siempre mantuviste la idea de que quedar mal con una persona al concluir una relación era inmaduro-

-No me refiero a eso Zac, me siento fatal al escucharte-

-Tan mal me escucho?- Sus facciones se tensaron al pensar que ella se percataba de el fracaso en el que ultimamente vivia...

-No eres tú… Solo que no tengo la dignidad para mantenerte la conversación, no me siento con el derecho-

-No debes sentirte mal por mí Vanessa, yo estoy perfectamente- Y rio sarcásticamente, a que se le llamaba ‘’estar bien’’ en estos tiempos?, el era la amargura andante…

-Y eso me alegra de veras, yo también estoy muy bien-

-Me imagino…-

 

Un silencio invadió la línea

 

-Pero bueno, a lo que te llamaba, pondré en venta la casa y te daré la mitad, el coche me lo quedare yo… Lo acabo de decidir-

-Esa era mi idea.-

-Me alegra que estes de acuerdo-

-Si ya arreglamos ese asunto me disculpas pero debo colgar-

-Adelante-

-Me alegra que te encuentres bien, cuídate mucho Vanessa por favor-

-Claro, y haz lo mismo de igual manera-

-Si, Adiós-

Tip, tip, tip...

 

Una oleada de miles de sentimientos le recorrió el cuerpo de pies a cabeza, escuchar la voz de Zac después de un tiempo la había dejado desconcertada, el se oía bien incluso mejor que ella.

A quien cres tu que dolera este fin?, A ti que alguien mas te espera ya despues de mi?...

 

Recordó las palabras que le dijo su próximo ex esposo cuando juntos decidieron separarse por definitivo.

 

No tuvo conciencia de cuánto tiempo había pasado recordando los últimos meses, hasta que Alexander llego, como siempre con una gran sonrisa se acerco al sofá donde ella reposaba y se sentó cercas de su regazo.

 

-Hola mi amor-

 

Vanessa sonrió y se colgó en su cuello

 

-Sigues mal por lo de la tarde?- Pregunto preocupado

-No te molesta?-

-Al principio sí, pero ya comprendí que por algo estás conmigo, no con el…-

 

Una daga rasgo el corazón de ella sin piedad, sin quererlo.

 

-Me alegra que lo sepas- Lo beso- Yo estoy a tu lado porque eres la persona que me hace bien-

 

El sonrio satisfecho mientras sus labios se apoderaban de ella haciendola olvidar por completo la angustia que minutos atrás había sentido, esas eran las palabras que El queria escuchar, sus manos lentamente poseyeron la perfecta mandíbula de su amada con ternura.

 

-Tengo que decirte algo-

-Que sucede?- Pregunto Vanessa con curiosidad

 

El dudo por unos momentos y prosiguió soltando las palabras tan rápido como le fue posible.

 

-Vanessa quiero estar contigo por esta noche y por las de el resto de mi vida… - Levanto el rostro de ella obligándola a mirarlo a los ojos- Tal vez te suene un poco desquiciado pero quería proponerte algo,- Suspiro hondo armándose de valor- tienes todo el derecho de negarte a mi propuesta pues se que acabas de pasar por un momento difícil y se puede decir que aun no sales de él, pero, estoy seguro de que te amo y de que quiero proponerte que te cases conmigo, no una boda despampanante como la de Zac pero si una llena de amor, claro, en cuanto se termine tu divorcio y seas libre de nuevo…

 

Ella solo parpadeo dos veces, estaba atónita.

 

-Alexander…-